Clasificación del senderismo

¿Cómo saber si una ruta es 'fácil' o 'difícil'?



Cuando vamos a realizar una nueva ruta normalmente preguntamos o pedimos referencias sobre el nivel de dificultad, tiempos etc. Es común que en cuanto a nivel de dificultad, las respuestas sean subjetivas tales como: "está sencilla", "requieres condición física media", "no es muy cansada".

Si bien no existe una medición que sea globalmente aceptada para las rutas de senderismo (a diferencia por ejemplo de las rutas de escalada), existen algunas herramientas que permiten dar un poco más de objetividad a la hora de calcular el esfuerzo y tiempo requeridos.


Clasificación del terreno


El terreno en donde se realiza la ruta se puede evaluar por  variables como nivel de pendiente, dificultad de progresión, riesgos ante caídas etc. Una clasificación muy común va de clase 1 hasta clase 5.


Clase 1

El terreno clase 1 consiste en sendero perfectamente identificable con muy poca o nada de pendiente. En este tipo de terrenos es casi imposible perderse, no hay riesgos de caída de rocas o acantilados súbitos. Las consecuencias de una caída en este tipo de terreno son raspones y moretones.




Clase 2

El terreno clase 2 es un poco más empinando y quizás requiere un poco de habilidad de ubicación para seguir la ruta. En este tipo de terreno se siguen utilizando principalmente los pies para avanzar y las consecuencias de una caída pueden ser moretones, raspones, cortes leves.


Clase 3

En terrenos clase 3 ya hay una inclinación más pronunciada y ya es necesario el uso constante de manos para mantener el balance. No requiere cuerdas y las consecuencias de una caída pueden ser esguinces y fracturas menores.




Clase 4

El terreno clase 4 ya se considera "trepar". Tiene inclinaciones casi verticales y el uso de manos y pies es constante; ya no sólo para balance sino para la progresión. Se recomienda el uso de cuerdas para dar seguro o 'belay'.




Clase 5

El terreno clase 5 ya se considera escalada técnica. El uso de cuerdas es obligatorio y la progresión es vertical con uso constante de manos y pies (técnica de 3 puntos). Las consecuencias de una caída seguramente provocarán fracturas graves e incluso una caída puede ser letal. De ahí viene que la escala decimal de Yosemite (YDS) gradúa las rutas de escalada comenzando con un 5 e.g. 5.2, 5.13b, 5.8, etc.